Koenigsegg Agera R: 0-300-0 km/h. en apenas 21,19 segundos

Actualizado (30-01-13):
No debe, ni puede, haber detalle que se haya descuidado a la hora de colocar un auto en las calles. Y mucho menos si ese auto es en realidad un verdadero superauto, de esos casi “incomprables”, tal como es el caso del genial Koenigsegg Agera R. No son pocos los casos en los que lamentablemente vemos algunos detalles de terminación, acabado e incluso de diseño propiamente dicho que dejan bastante (o mucho) que desear, lo cual es francamente lamentable en la mayoría de las veces.
No es este uno de esos casos. Al contrario.
Por eso le damos una buena mirada a lo que es el interior de este superdeportivo que hemos conocido en anterior oportunidad y ante el cual no dejamos de sorprendernos.

Tan sólo una imagen vale más que mil palabras, es verdad. De eso se desprende que podríamos quedarnos un largo rato mirando el tablero de instrumentos del auto. Vale la pena, vean ustedes mismos. Es que la ecuación es muy pero muy simple: si te llegas a comprar un superdeportivo de alta gama, gran categoría e inviertes una sustancial cantidad de dinero e el mismo, lo menos que puedes llegar a esperar es que todo “lo valga”. De eso se trata y eso mismo han entendido a la perfección los hacedores responsables de este bellísimo (por fuera y por dentro, claro) auto que sigue dando tela para cortar.

La gente de Koenigsegg ha buscado hasta el mínimo detalle para que ese millón de euros que vale cada una de estas unidades del modelo R se vean realmente justificadas y ¡vaya si lo han logrado a toda costa y a todas luces! Lo que vemos en este detalle del tablero del auto es sencillamente excepcional. Con clara combinación de una leve onda retro (en el aspecto general) pero con muchos elementos tecnológicos propios de los tiempos que corren, el tablero del R resulta tan atrapante como lo que siempre vimos por fuera. Levas agresivas detrás del volante, el cual además incluye ciertos botones iluminados, cosa que se repite en otras partes. Todo es asombroso, por lo cual creímos que valía la pena darle una mirada detallada tal como si estuviéramos al volante (soñar no cuesta nada) de esta bestia motorizada.

Nota original:

Atrás quedan los intentos de record de aceleración que hayamos visto hasta ahora. Esto, señoras y señores, es ni más ni menos que para el infarto. Cardíacos abstenerse. Los amigos de la casa holandesa Koenigsegg definitivamente quieren dejarnos sin respiración y parece que tienen todo a mano para conseguir su objetivo.
El hecho tuvo lugar recientemente (el pasado 2 de septiembre de 2011, para ser más exactos) en la pista de pruebas de la firma, ubicada en la localidad sueca de Ängelholm y la tarea no era nada sencilla, aunque a la luz de los hechos, nada imposible tampoco para ellos. Llevaron hasta la pista a la versión R del Koenigsegg Agera y trataron de sacarle todo el jugo posible. De hecho, lo han logrado.
La idea era lograr un tiempo record conjuntamente entre aceleración y frenada, y los números son algo sencillamente sorprendente. La idea era conseguir algo nunca antes logrado (de eso se tratan los records, claro) y así las cosas todo salió de acuerdo a lo planeado de antemano. La prueba se realizó a media mañana y con un viento que cruzaba la pista (un dato nada menor, por cierto) a una velocidad de unos 9 kilómetros por hora y con 15,4º de temperatura ambiente. El Koenigsegg Agera R encendió su motor y de allí en más todo es historia: los responsables del test y sobre todo el conductor, se fueron a casa con la satisfacción de la tarea cumplida al registrar un tiempazo de 21,19 segundos desde parado, hasta alcanzar los 300 kilómetros por hora y volver a detenerse totalmente otra vez. Un tiempo que más que tiempo es un verdadero “temporal” excitante y aterrador. No parece haber auto hoy en día que pueda igualar esta proeza sueca.

Para conseguir semejante resultado será bueno saber que el Koenigsegg Agera R lleva en sus entrañas un poderoso motor 5.0 litros V8 Biturbo que entrega la friolera de unos 1.115 CV de potencia y nada más y nada menos que 1.200 Nm de par máximo, gracias a lo cual los 1.300 kilogramos que pesa el auto pueden llegar sin el más mínimo inconveniente a los 400 km/h. (repetimos: 400 km/h.). Es un combo explosivo y perfecto en el que la velocidad, la estabilidad, las características aerodinámicas y la tremenda capacidad de frenado del auto han jugado un papel absolutamente fundamental y determinante.
Los números hablan por sí solos: De 0 a 300 km/h. en 14,53 segundos y finalmente de 300 a 0 km/h. en otros 6,66 segundos (¡Agarrate Catalina!)
Si aún no se han convencido, aquí les dejamos el impactante video con la hazaña…