El interior del Mercedes-Benz Clase V Black Crystal de Larte Design

Mercedes-Benz Clase V de Larte Design

No se trata del fastuoso interior de un avión presidencial. Tampoco es la vista del lujo que ofrece el habitáculo de un costosísimo jet privado. No señor, ni una ni otra cosa. Se trata ni más ni menos que del interior del Mercedes-Benz Clase V preparado por la gente de Larte Design. Al modelo lo han llamado Black Crystal.
Si al ver la imagen te has quedado literalmente sin respiración, te entendemos perfectamente ya que a nosotros nos ha sucedido exactamente lo mismo. Pero vamos… habrá que recuperarse y saber que estas cosas también son posibles en el maravilloso mundo de los autos en que vivimos. Es realmente una cosa de locos, pero es absolutamente cierta y para demostrar que no hay trucos fotográficos de por medio, Larte Design estará llevando a este Mercedes a la próxima edición del Salón del Automóvil de Ginebra para que la gente pueda dar fe de las cosas. Allí no hará falta un pellizco o una suave bofetada para saber que estás en la más concreta de las realidades. El interior de este autazo que estás viendo es absolutamente real.

El diseño exterior del auto no ha sido retocado ni modificado en lo más mínimo, pero lo que ofrece en su interior supera ampliamente todo lo hasta ahora conocido. Larte Design ha denominado a ésto como «ultra lujo» y realmente creemos que se han quedado «cortos» para describir la cuestión.
Este interior claramente inspirado en los más lujosos jets privados (por supuesto que sí) ha sido posible también gracias a la colaboración de un verdadero especialista en butacas de cuero de lujo como lo es la firma Klassen.
En el habitáculo, no hace falta decirlo, no falta nada de nada. Separaciones entre los pasajeros, mesitas,minibar, caja fuerte, cortinas en busca de privacidad, un impresionante sistema de sonido Alpine, toma corrientes disponibles y todo lo que se te pueda llegar a ocurrir, está simplemente a mano y -de paso- a todo lujo, o como dicen sus creadores a «ultra lujo».
Observalo bien. ¿Todavía no lo podés creer? Nosotros tampoco, pero es cierto.