Incautan los autos del Presidente de Guinea Ecuatorial

¿Quién pudiera, no? qué suerte poder contar con esta impresionante colección de autos sencillamente fenomenales e increíbles. Sólo un magnate, únicamente un ricachón como pocos… o bien un presidente que además reúna debidamente las anteriores dos condiciones…
De eso se trata precisamente, estos autos que vemos en las imágenes de la nota, son parte (tan sólo parte) de la impresionante colección de joyas sobre ruedas que Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, el presidente de Guinea Ecuatorial, tiene en un modesto garaje ubicado en la ciudad francesa de París.
Extraña historia la de este muchacho el cual, sin embargo, no ha logrado la felicidad completa, debido a que sus autos han sido retirados de sus instalaciones parisinas por la policía local recientemente.

Una fila de camiones mosquito se ha encargado de servir de caravana para incautarle los autos para ser parte de una investigación a la que está siendo sometido el presidente de una de las naciones más extrañas y ricas de todo el continente africano. Aparentemente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo no ha sido tan claro y prolijo a la hora de hacer sus cuentas y de la utilización de los fondos públicos y tras haber adquirido caros inmuebles en París, Francia, y colmar sus garajes con una impresionante colección de autos de todo tipo y color, ahora es objeto de una profunda investigación y no pocas acusaciones de malversación en su contra.

Pero “detalles” más “detalles” menos, vayamos directamente a lo que nos interesa puntualmente a todos nosotros: los autos en sí. En las fotos se puede apreciar, aunque sea con cuenta gotas, lo que este muchacho atesora celosamente (o atesoraba, en realidad). Hay de todo como en botica, para todos los gustos y necesidades: un Ferrari Enzo, un Ferrari 599 GTO, dos (a falta de uno…) Bugatti Veyron que viajan plácidamente en el primero de los camiones y luego siguieron otros tales como un Porsche Carrera GT, un Maserati MC12 y hasta un Rolls Royce descapotable (éste último se ve en una de las fotos). Todas estas joyas estaban bien guardaditas a pocos metros del Arco de Triunfo en pleno centro parisino.

La investigación por defraudación y mala utilización de los fondos públicos de su país teniendo como contrapartida la compra de lujosos inmuebles y autos sofisticados sigue su curso y tan sólo resta descubrir ahora qué otras joyitas debe tener ocultas por allí el bueno del presidente de Guinea Ecuatorial. Pero lo que se ve, todo es sencillamente fenomenal y su gusto es exquisito. ¿Se los devolverán algún día?