Así es el impresionante Lamborghini Sesto Elemento

Señoras y señores, sin más vueltas, sin rodeos, aquí está la belleza que tenía entre manos la casa italiana Lamborghini para presentarnos en el Salón del Automóvil de París. Después de teasers escondedores y muy misteriosos, los italianos se han destapado con un modelo conceptual que es digno de toda admiración. Antes que nada, vaya una sana advertencia: si no son de corazón fuerte, más les vale tener bien a mano una pastilla de coramina para resistir a ésto… Es que el Lamborghini Sesto Elemento (así se llama) es algo muy fuerte y muy pocas veces visto.

El auto es ni más ni menos que un verdadero himno al buen gusto y a los avances tecnológicos, puestos al servicio de un modelo. Es un auténtico alarde en todo sentido. Es un gran compendio de lo mejor y lo más avanzado del diseño sobre ruedas y podría significar un inolvidable antes y después para la casa del Toro.

Como más de uno de ustedes ya sabrá, el carbono es el sexto elemento en la tabla periódica y entonces, como este Lamborghini, tiene fibra de carbono por donde se lo quiera mirar… es que se han decidido por el nombre de Sesto Elemento. Y mal no está, claro.
En el Lamborghini Sesto Elemento se ha utilizado carbono y materiales compuestos en todas y cada una de las partes visibles del concept, incluso los tubos de escape son fabricados enteramente en Pyrosic, que no es otra cosa más que un tipo de fibra de carbono muy, pero muy resistente a las altas temperaturas. Este modelo conceptual es exceso puro, pero un exceso controlado y con muchísimo más criterio que el utilizado anteriormente o en otros autos.
Los que lo ven a primera vista se enamoran y los que lo vuelven a mirar sostienen que sus formas parecen inspiradas en un avión caza F-117, y razón no les falta.

A este infernal bicho italiano que se presenta en París ante la atónita mirada de los que allí pueden estar lo mueve un motor V10 de 5.2 litros de cilindrada que llega a los 570 CV de potencia (540 de Nm). ¿Su aceleración? Infernal, amigos, sencillamente infernal: este hermoso auto llega de 0 a 100 km/h. en apenas (lean bien) 2,5 segundos… lo que significa que ni siquiera podremos llegar a abrocharnos los cinturones que ya estaremos volando (bueno, de hecho hace unos instantes lo habíamos comparado con un avión…).

Finalmente aquí está. Lo hemos espiado y lo hemos deseado… ahora nos toca disfrutarlo.