Para imitar: Madrid restringirá el ingreso de autos contaminantes a la ciudad en 2010

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¿Y para cuando por estas tierras? No hay caso, no hay nada que hacer, parece que vivimos a contramano del mundo. Todavía no nos hemos dado cuenta en Argentina (y según creo en el resto del planeta) la importancia que Europa le asigna a un tema crucial para nuestro futuro y nuestra mejor calidad de vida como lo es el de las emisiones contaminantes de los vehículos.
Hay una sabia frase que dice que no hay peor sordo que el que no quiere oír a lo que yo le agregaría que no hay peor ciego que aquel que no quiere ver. Y esto está a la vista de todos.

Europa hace años que se ha puesto a trabajar en este tema y no sólo para hacer campaña, demagogia pura, sino para llevarlo a delante de la manera más concreta posible y con la mayor celeridad que el caso merece.
Ya en España tanto en 2005 como en 2006, las autoridades, los partidos políticos y todos quienes de alguna manera tienen responsabilidad e injerencia en el tema han venido pregonando y proponiendo soluciones para este tema tan preocupante.

Ahora se han puesto serios de verdad y ya se ha establecido que para 2010 no podrán ingresar a la ciudad de Madrid aquellos vehículos que no se adapten a las nuevas normas para cumplir los objetivos de calidad del aire establecidos por la Unión Europea.

La certificación Euro-3 será el umbral máximo permitido de contaminación para ingresar a la gran ciudad española, cosa que se viene respetando desde el año 2000 aproximadamente. De todas maneras habrá muchísimos vehículos con once años de antigüedad (o más) que no podrán ingresar a ese sector o “zona de emisiones” aunque no está especificado cómo se llevará adelante el procedimiento para evitar el ingreso. Otras ciudades lo han llevado a la práctica mediante cámaras y a través del control de vehículos estacionados.

Según se ha comentado se reducirá de esta manera en un 47% la emisión de óxidos de nitrógeno y un porcentaje menor los otros gases contaminantes.

Bueno, habrá que poner manos a la obra, en serio, de una vez por todas y finalmente imitar las cosas buenas que vemos por otras latitudes. Como ésta medida que se llevará a cabo en España por ejemplo.