Huamachuco: la ciudad que no se acostumbra a los autos

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La población andina de Huamachuco en la provincia peruana de Sánchez Carrión, ubicada en el departamento de La Libertad tiene una característica tan especial que la transforma en única en el mundo. Sin dudas.

El rápido crecimiento de muchas actividades en la ciudad como el comercio, la minería y muchas otras actividades que mejoran la economía de la región (y hasta la mismísima población…) ha sido inicialmente visto con beneplácito entre los pobladores del lugar pero a medida que el tiempo pasa y las novedades ya no lo son tanto, comienzan a aparecer los primeros inconvenientes.

Es que no sólo las actividades comerciales han crecido en Huamachuco.
El progreso ha significado además el desmesurado crecimiento del parque automotor en el pequeño pueblerío. El gran número de ómnibus, taxis, combis, camiones, camionetas sumados al ya existente gran núemro de bicicletas, motocicletas y mototaxis ha colocado a la ciudad definitivamente en la modernidad, pero no sin tremendas consecuencias.

El problema radica en que la gran mayoría de los pobladores del lugar (debido a la falta de costumbre y por tratarse de una absoluta novedad) no conoce nada sobre las normas de tránsito y ésto, se sabe, no puede traer nada bueno. Como si fuera poco, y ante la novedad de tanto vehículo pululando por ahí, casi nadie tiene conocimientos de mecánica y mantenimiento de sus vehículos, algo que tampoco ayuda para nada.

El poblador medio de Huamachuco lejos está de conocer sus derechos y obligaciones tanto desde el rol de peatón y tanto desde el puesto de conductor, de modo que no sólo no se evitan los accidentes sino que además la cosa empeora diariamente a pasos agigantados.
Según las últimas estadísticas el 60% de los accidentes en la ciudad ocurre por culpa directa de los peatones, el 30% por culpa de los conductores y el 10% restante sucede por otras causas.
Las autoridades de la ciudad se están desesperando ante esta aparentemente incontrolable situación y ya están comenzando a instrumentar todas las herramientas que tengan a mano y lo primero (y obvio) es el de convocar a peatones y conductores huamachuquinos a asistir a cursos intensivos que tiendan a solucionar el problema que los aqueja.

En la foto que ilustra esta nota, puedes claramente ver una de las pequeñas calles de la ciudad atestada de moto taxis y pequeños vehículos públicos que ya no encuentran lugar en el resto de la pequeña población. Una ciudad que definitivamente ha entrado en la era moderna pero que indefectiblemente no se puede acostumbrar…