Henrik Fisker abandona su propia compañía

¿Cómo explicarlo?¿Cómo darle tranquilidad a los trabajadores de una firma de la que sale pegando un tremendo portazo su propio dueño? ¿Qué futuro le puede caber a Fisker tras este inesperado golpe de timón tras el cual Henrik Fisker, su dueño y creador, se ha bajado del barco? Cuesta encontrar respuestas, pero habrá que hacerlo… aunque mientras tanto lo único que haya sean dudas y más dudas. Lo concreto es que Henrik Fisker ha dejado repentinamente su propia empresa, algo sencillamente impensado hace muy pocos días cuando todo parecía andar sobre ruedas (justamente) mientras la marca (y el propio Henrik Fisker) se presentaba en el Salón de Ginebra.
Nada hacía presagiar este abrupto e increíble final, pero es así: Fisker acaba de abandonar a Fisker. Y no es un juego de palabras.

Este verdadero incendio en la empresa tiene su explicación y la misma ha llegado a través de un escueto comunicado oficial en el que se indica que ha sido Henrik Fisker quien ha tenido serias diferencias y algunos ejecutivos del consejo de administración. No sabemos concretamente a qué tipo de desacuerdos se refieren pero intuímos (y no hay que ser un sabio para eso) que debieron ser realemente profundos e importantes (además de insalvables…) porque sino no se entiende de ninguna manera ¡la salida del propio dueño de la marca!
Dada esta situación límite de la marca (anteriormente ya se habían esbozado problemas e incluso se había llegado a hablar de un final anticipado…) no parece haber demasiadas opciones ni esperanzas para esta marca.
Fue recientemente Tony Pesawatz, CEO de la compañía, quien se encargaba de decir que la marca se encontraba en medio de importantes negociaciones tendientes a clarificar (y asegurar) su futuro. Ahora ese futuro ya no parece tan prometedor y ofrecerá seguramente más de una complicada dificultad para ser atravesado.
A propósito del futuro de Fisker, se ha hablado con insistencia acerca de la posibilidad de que la marca Geely (dueña de Volvo actualmente) adquiera a Fisker, pero esto no ha sido confirmado (tampoco negado) ni por ninguno de los supuestos involucrados en esta movida. Veremos de qué manera sigue, o termina, esta novela que nadie creía podría llegar a ver. El dueño, el creador, su mismísimo propietario abandonando la compañía que tantas satisfacciones estaba destinada a darle. Seguiremos este culebrón como corresponde.