Gumpert Apollo Speed: podrías batir un récord de velocidad

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Nadie sabe a ciencia cierta a dónde quieren llegar los amigos de Gumpert… pero nosotros por las dudas, los dejamos ir. Es que con los modelos que vienen fabricando a repetición, habrá que hacer precisamente eso: dejarlos ser y hacer lo que les plazca, porque lo hacen muy bien.
Alguna vez les presentamos en Coches 2.0 al fantástico Gumpert Apollo y después se destaparon con otros similares tales como el Gumpert Apollo Sport y el Apollo Race, todos de la misma familia de autos impresionantemente veloces y excitantes con alguna diferencia más o menos entre sí, pero nacidos de la misma manera y concebidos para lo mismo: correr lo más fuerte posible.

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Ahora en el Salón de Ginebra 2.009 estos preparadores están mostrando a quien se anime a verla, una nueva versión de esos super veloces que hacen. Lo curioso es que no están en condiciones de decirnos cuál es su velocidad final ya que eso dependerá de varias cosas, a saber: la configuración de acuerdo a cada país, el equipamiento, la potencia que tenga y sobre todo los ratios de la caja de cambios que tenga.
Eso sí, estamos hablando ya oficialmente de los inferanles 360 km/h. para arriba y si de lo que sufren es del corazón, va la advertencia: ni se le animen a este bicho.

El Gumpert Apollo Speed (bien puesto el nombre…un Dios de la velocidad) tiene un motor V8 de 4.2 litros de cilindrada en versiones de 650, 700 y 800 CV de potencia final, lo que modificará la velocidad alcanzada sumado a otros dos factores no menos importantes: la reducción notable de peso y la altura también reducida.

Respecto de sus hermanos mayores (por edad simplemente) el Gumpert Apollo Speed se diferencia de ellos por detalles estéticos, muchos de ellos introducidos por necesidad, para poder alcanzar más altas velocidades (por lo que esos detalles dejan de ser estéticos y pasar a ser absolutamente aerodinámicos).

Si a la distancia impacta, no nos podemos dar ni una leve idea de lo que debe ser verlo allí mismo y mucho menos… la sensación que debe causar manejarlo.