GreenGT LMP H2: la bestia eléctrica que llegará a Le Mans

Si muchos somos los que pensamos que la carrera de las 24 Horas de Le Mans es “LA carrera” por excelencia y prácticamente nada es lo que le falta, pues ahora tendremos un nuevo motivo para seguir disfrutando, tal como lo hacemos, de la misma. Al tremendo atractivo que en las últimas ediciones ha significado el inolvidable duelo entre Audi y Peugeot, a partir del año 2012 se agregará otro: la participación del GreenGT LMP H2.
GreenGT es una empresa suiza que desde hace largo rato viene dedicándose a los sistemas de propulsión con energías alternativas. Y no sólo eso: GreenGT está absolutamente decidida a tener un auto propio para que participe de la próxima edición de la mítica carrera de larga duración. Y en eso están.

La recreación que encabeza esta nota es una clara demostración de lo que ellos pretenden y mientras tanto, el video que también les mostramos (al final de la nota) es otra clara demostración de las firmes y concretas intenciones de la marca. El piloto Christian Pescatori esta abocado por estos momentos al desarrollo del GreenGT LMP H2, al cual se lo puede ver (en el video) en acción, y en plena fase de desarrollo, por las calles estrechas del trazado urbano de Pau.

El auto con chasis LMP tiene un motor eléctrico que se alimenta tan sólo con una pila de hidrógeno y nada más. Si bien no son demasiados los datos con los que se cuenta, se ha divulgado extraoficialmente que el GreenGT LMP H2 generaría con su motor eléctrico unos 300 kW, es decir algo así como unos 402 CV de potencia final.
Por otro lado el combustible va almacenado en un depósito para 12 kilos y a 700 bares de presión. Según algunos otros datos difundidos, se estima que sin ningún tipo de inconveniente este auto con 1 litro de combustible genera la misma energía que con 150 gramos de hidrógeno.

Pero de entre todos los atractivos que se le pueden encontrar al auto, habrá que prestar debida atención (algo que se percibe perfectamente en el video al final de la nota) a las reacciones del modelo y sobre todo al sonido de su motor, que resultará particularmente extraño para los amantes puristas de las competiciones deportivas del mundo motor.
Si además del gran rendimiento y todas sus otras virtudes, termina siendo bello como la imagen recreada… ¿qué más se puede pedir?