Así es el T.27 de Gordon Murray

Si hay alguien a quien prácticamente se le puede perdonar cualquier cosa en el mundo de la industria automotriz y el automovilismo deportivo, esa persona es precisamente Gordon Murray. El sudafricano es una auténtica leyenda viviente de nuestro tiempo y ha sabido hacer maravillas que han asombrado a más de uno en las pistas de los Grandes Premios de la Fórmula 1, pasando luego por el que por mucho tiempo ha sido el auto más veloz (y uno de los más atractivos) de la tierra, el McLaren F1, hasta llegar a un presente que (para muchos) es francamente desconocido.
Bien es sabido que el regreso de Gordon Murray se viene planificando desde hace rato con su trabajo en un pequeño vehículo utilitario muy extraño dentro de su currículum vitae.

Alguna vez hemos tenido oportunidad de pegarle una mirada al interior del lugar de trabajo de Gordon Murray y pudimos ver que el modelo en cuestión estaba siendo celosamente resguardado de la mirada de los curiosos. Se lo llamaba T25 (el modelo naftero) y tenía clara inspiración en vehículos tales como el Mini Cooper o el mismísimo Smart ForTwo.
Pues bien, luego de semejante preámbulo, será bueno saber que finalmente podemos ver la primera imagen de la última creación del genial sudafricano: el T.27.

En esta oportunidad lo que vemos es el modelo a baterías que con su aspecto tan marcadamente particular y con sus reducidas dimensiones es capaz de alojar a tres pasajeros adultos en su interior en un espacio mucho menor que el que se ofrece en el Smart ForTwo, por ejemplo. Maravillas del diseño (puro diseño, claro) que le dicen…

Este trabajo de Murray no será seguramente el más recordado por su belleza estética que digamos, pero a medida que uno se vaya haciendo a la idea, irá encontrándole claras ventajas. Este particular T.27 puede además de llevarte de un sitio a otro sin inconvenientes, hacerlo sin gastar ni una gota de combustible (tema para nada menor en estos tiempos que corren) y como si fuera poco se podría comprar por una muy módica suma de dinero.
Desde ese lado, la nueva creación de Gordon Murray va permitiéndonos dejar de lado las cuestiones estéticas para darle paso a una lectura que definitivamente no puede dejar de hacerse en los días que nos tocan vivir.
Mirándolo bien… tan pero tan feo no es…