Auto de Google: sin volante, sin pedales… sin placer

Auto de Google

¿Cuál será efectivamente el placer? Me pregunto yo…
A más de uno tal vez nos haya sucedido: no debe haber cosa más hermosa que manejar un auto. Pero cuando digo manejar, quiero decir exactamente eso: conducirlo, dominarlo, sentirlo, llevarlo. En síntesis, disfrutarlo, sentir el placer.
Sin embargo parece ser que no todos creen lo mismo. La gente de Google, sin ir más lejos.
Es que un grupo del gigante tecnológico mundial, a cargo del ingeniero Chris Urmson, está desarrollando un vehículo –al que vemos en la foto que encabeza esta nota y en el video al final de la misma- que hace todo por sí mismo, casi como si fuera un ser vivo que decide lo que quiere o no. Aunque en realidad no es tan así.
Se trata de un nuevo vehículo, una nueva clase de transporte que Google está llevando adelante y que ha sido presentado en la ciudad de San Francisco, Estados Unidos, que es capaz de llevarte a donde vos quieras y en eso, el único esfuerzo consistirá en apretar un pequeño botón y listo.

El auto funciona, según lo comentado, a través de una serie de sensores programables de alguna manera. El “conductor” (así, entre comillas y de manera dudosa…) del auto tan sólo deberá preocuparse por la programación que indique el lugar de salida y el de destino para que el auto de Google se encargue de hacer el resto por sí solo.
Se trata de un auto muy pequeño, biplaza (muy en la onda de un Smart más compacto todavía) y que se mueve con electricidad, aunque no será la única manera de movilizarlo. También el auto podrá funcionar mediante una aplicación de teléfono móvil.

El auto es por ahora un prototipo que está en plena fase de desarrollo. Google piensa poder contar con una buena dotación de estos autos en pocos meses más para probarlos en California en poco tiempo más. No hay dudas de que las cosas evolucionan y que todos –de un modo u otro- debemos adaptarnos y también avanzar, pero me permito resistirme a este tipo de vehículos con propuestas de nueva movilidad en la que el placer del manejo ha desaparecido por completo. Sepan disculpar, pero yo, paso. Este tipo de vehículos no es para mí y –creo- muchos de los lectores y amigos de Coches 2.0 estarán pensando algo similar. Todo muy bonito con la extrema modernidad y los tiempos que corren, pero a mí denme un auto para manejar y… disfrutar.
Ésto no.