General Motors cierra Saab

Fin-de-Saab

Desde hace mucho tiempo ya la historia de Saab parece una de aquellas que no iban a tener nunca un final. Falta de compradores serios, parates en la producción, sombras y más sombras…
Pero nos equivocamos, lamentablemente. Hoy nos damos cuenta de que efectivamente, la historia de la mítica casa sueca tiene un final, sólo que uno de esos que nunca hubiésemos deseado: el cierre.

General Motors ha decidido que a partir de enero de 2010, Saab detendrá totalmente su producción pasando a ser un gigante que morirá lentamente y que a lo largo del año seguirá abasteciendo de repuestos a sus usuarios y se encargará de terminar de cumplir con las garantías vigentes de los modelos ya vendidos.
Triste y solitario final ha tenido finalmente esta gran empresa, emblema de toda una nación, siendo desde sus comienzos en 1937 uno de los símbolos indiscutidos de la industria automotriz mundial.

Sin embargo al final de lúgubre túnel que parece conducir a la muerte definitiva de Saab hay una pequeñísima luz de esperanza y es la que habla sobre la noticia de que todos los activos de la marca estarían a la venta, incluso el nombre, la marca en sí misma, por lo que alguien podría intentar comprarla y tratar de revitalizarla algún día.
Por ahora, eso es sólo esperanza. Lo concreto es que a partir de enero del 2010, Saab ya no funcionará más.