El Papa Francisco recibió su nuevo Mercedes ML Papamóvil

MERCEDES ML - PAPAMOVIL - 1

Desde siempre a los Papas de la Iglesia Católica Apostólica Romana les ha gustado viajar muy bien. Todas las comodidades y (claro que sí) todos los lujos posibles eran (y son evidentemente) muy bienvenidos. La cosa no resultará novedosa para nadie pero en esta oportunidad el tema hace “más ruido” que lo habitual tras haber escuchado y leído hasta el hartazgo mismo las recientes palabras del Papa Francisco.

“Me duele ver a los curas y a las monjas ue van en un auto último modelo. Piensen en los chicos que se mueren de hambre, hay que ser más coherentes con la pobreza.”

La frase fue muy linda y emotiva, y hasta incluso llegó a sonar sincera… mientras duró. Y es que apenas unos cuantos días después de “pasar a la historia” diciendo lo que dijo, el Papa Francisco se hizo un ratito para recibir en sus aposentos papales al mismísimo Dieter Zetsche, CEO de Daimler y un gran “fan” de los Papas de Roma. ¿El motivo de la visita? ¿Tomar mate? ¿Hablar sobre los problemas de la Argentina y el Mundo en general? Nada de eso, no señor. El bueno de Dieter se ha acercado hasta el Vaticano a llevarle al Sumo Pontífice las llaves del nuevo Papamóvil, un impresionante y sensacional Mercedes Benz Clase M, o si lo prefieren un ML.

PAPA FRANCISCO Y Dieter Zetsche

Retumban todavía aquellas palabras de Francisco sobre la pobreza, la sencillez y las exigencias a los curas y las monjas y mientras el eco se va debilitando, se va reforzando la presencia de un vehículo que llega al Vaticano para dejar atrás, muy atrás aquellas buenas aparentes intenciones y ese dolor que le provoca a Francisco ver a los religiosos disfrutando la vida sobre lujosas cuatro ruedas.
Hay varios refranes que caen como anillo al dedo para la “inexplicable” situación actual de Francisco. Haz lo que yo digo, pero… no digas lo que yo hago. O… en casa de herrero, cuchillo de palo. En cualquier caso, del dicho al hecho, un largo trecho. Sin más vueltas.
Y más allá de las declaraciones oportunistas (claramente) del Papa, lo cierto es que la casa alemana se apunta otro modelo en la historia de la movilidad papal. Desde los tiempos de Pío XII, hasta la actualidad han pasado unos 80 años y prácticamente todos los obispos de Roma, léase los Papas, han viajado en Mercedes Benz, obviamente Francisco también. No se lo iba a perder, a pesar de haber dicho lo que ha llegado a decir. Está claro que las buenas intenciones importan… pero con buenas intenciones solamente, no vamos a ningún lugar. Aunque a juzgar por lo que seguimos viendo, el Papa vaya efectivamente a cualquier lugar y muy cómodamente sentado.