El Tata Nano es un fracaso en ventas

Cuando apareció sobre la faz de la Tierra el famoso Tata Nano, todos, absolutamente todos, creímos que este pequeñín iba a llegar a venderse ni más ni menos que como pan caliente… pero la vida te da sorpresas… sorpresas te da la vida… y así las cosas el pequeño auto nacido en la India no para de caer estrepitosamente en las ventas y las preferencias del público. Así como lo leen…
Hubo un furor inicial difícil de explicar (o no tanto… ya que las características del auto con su tamaño sin igual y sus características bien económicas hacían mérito) y luego de su presentación en Marzo de 2009 y tras unas demoras importantes en las entregas a los clientes (con los inconvenientes que ello acarreó…) el interés ha venido decreciendo a pasos agigantados.

Ahora, a la luz de los hechos, bien podemos llegar a afirmar sin temor a equivocarnos que el del Tata Nano es ese típico caso de un auto que genera expectativas desmedidas y que de inmediato ubica las cosas en su lugar. El Tata Nano sigue y sigue bajando en sus ventas. Vamos a lo concreto: en los últimos cinco meses se ha llegado al punto más bajo de popularidad del pequeño modelo. Los números hablan por sí mismos: En Noviembre pasado se llegó a vender nada más y nada menos que un 85% menos que en el mismo mes pero del año 2009. Duro, muy duro (y además, preocupante para los popes de la marca). Seguimos poniéndolo blanco sobre negro: en el mes de Noviembre de 2010 se han vendido unas inconsistentes 509 unidades del Tata Nano.

A todo ésto, alguien debería dar alguna explicación y en ese sentido la empresa puso la mirada en la defectuosa red de distribución del auto (y también algunos inconvenientes relacionados con el tema de la seguridad). Entre los diferentes intentos de Tata por lograr vender más unidades del Nano, la marca puso en funcionamiento un plan en el que se cambiaba una moto por un Tata Nano, cosa que lamentablemente tampoco ha funcionado.
Mientras tanto desde la firma se ha comentado que están buscando nuevas maneras de comercializar el auto, cosa que no necesariamente incluiría a los concesionarios.

Evidentemente, además de los problemas en la distribución del auto, no han sabido encontrar al público adecuado para el modelo. Habrá que solucionarlo rápido y de manera concreta.