¿El final de Fisker?

No están las cosas nada sencilla para la marca Fisker en los días que corren. Los problemas se han venido sucediendo uno tras otros de un tiempo a esta parte y la caída no parece haber encontrado el punto más bajo todavía.
La marca ha venido padeciendo verdaderas penurias con las demoras del Fisker Karma y, como eso no fuera suficiente, los grandes inconvenientes sucitados con las baterías defectuosas, motivaron la detención total de las líneas de crédito obtenidas oportunamente provenientes del Departamento de Energía de los Estados Unidos destinadas al desarrollo del sedán económico llamado Nina. Ni una buena en el horizonte de Fisker y un panorama que no da la sensación de mejorar en absoluto.

Lo peor del caso es que según varios analistas especializados (de hecho el Boston Globe ha publicado notas al respecto recientemente), es muy poco probable que la marca siga recibiendo la ayuda económica proveniente del Departamento de Energía de los Estados Unidos y si a eso le sumamos todos y cada uno de los inconvenientes que está teniendo la firma A123, su proveedor oficial de baterías, la ecuación no da para nada un resultado positivo. No son pocos quienes sostienen actualmente que el destino de la marca Fisker sería definitivamente el cierre y el fin de sus actividades. La muerte de Fisker, en otras palabras.

Sin embargo hay otros que no opinan igual, aunque el tema ya está bien instalado en las discusiones. Seeking Alpha, una consultora de inversiones, citó en las páginas del Wall Street Journal que todos estos inconvenientes no son para nada determinantes para la vida futura inmediata de la marca y que nada de lo dramáticamente pronosticado sucederá.
De todos modos, tal como ya hemos dicho, el tema está más que instalado en el seno del ambiente económico y automotríz norteamericano, con las nuebes negras que aparecen muy marcadamente en el horizonte de esta marca. Sería realmente una verdadera pena que Fisker dejara de existir. Su concepto de autos, la excelsa materialización de sus modelos, siempre tan cuidados y estéticos, significa mucho para una industria muy pujante en lo que hace a este tipo de vehículos. Esperemos esas nubes negras vayan desapareciendo paulatinamente para que Fisker pueda seguir haciendo de las suyas en poco tiempo más.