Un Ferrari F430 Spider en el fondo de un lago

FERRARI F430 SPIDER AL AGUA - 1

Si sos un buscador de tesoros sumergidos, esta ocasión habría sido sin lugar a dudas, la ideal para tus sueños y actividades. Sin embargo, no es lo que parece. Rescatado de las profundidades del agua, este Ferrari F430 Spider no estuvo allí por más de un siglo, sino todo lo contrario. Fue un accidente, claro que sí, pero su dueño estaba allí para contarlo.
Muy posiblemente, el lago ubicado en la localidad austríaca de Foderlach, jamás hubiese pasado a la fama y cobrado relativa notoriedad de no haber sido por el super deportivo italiano que terminón en su lecho.
No se saben las causas que derivaron en este espectacular accidente digno de una película de acción. Rápido y furioso, por causas desconocidas, el conductor del autazo de Maranello –un hombre de 36 años de edad- perdió el control, se salió violentamente de la ruta y tras caer por un pronunciado barranco (nada más y nada menos que 70 largos metros de recorridos fuera de control), culminó su alocado viaje en el fondo del lago mencionado. Por suerte no hubo que lamentar víctimas y, también afortunadamente, el lago apenas tiene en esa zona unos 2 metros de escasa profundidad, los suficientes –de todos modos- para producir posiblemente varios cuantiosos daños al vehículo, como es de imaginarse.

FERRARI F430 SPIDER AL AGUA - 2

El tipo, afortunadamente para él, salió ileso de la complicada situación y pudo llegar de inmediato a una casa cercana desde donde finalmente pudo pedir auxilio. Fue, lo que se dice, una verdadera desgracia con mucha suerte, e incluso cuando los equipos de rescate llegaron hasta el lugar y lograron rescatar al maltrecho Ferrari del agua, se pudo comprobar que los daños (al menos desde los estético) fueron realmente mínimos cuando todo hacía pensar lo contrario.

FERRARI F430 SPIDER AL AGUA - 4FERRARI F430 SPIDER AL AGUA - 3

El tema es saber de qué manera habrá afectado tanta agua acumulada y tanta suciedad el interior y el motor de esta belleza italiana que deberá pasar indefectiblemente por el taller por un largo rato.
Pudo resultar algo mucho pero, pero no fue así. ¿Habrá sucedido todo por fallas mecánicas? ¿por distracción de su conductor? ¿por ambas cosas? ¿alguien se le habrá cruzado por el camino? Una vez que este buen hombre termine de darse una reparadora ducha y de secarse, tal vez pueda responderlo…
Mirá las fotos del momento del rescate.