Un Ferrari 458 Italia… convertible por accidente

Creíamos que imágenes tremendas como éstas ya no se verían nunca más por estas pampas… hemos tenido suficiente y ya hemos sufrido muchísimo viendo bellezas similares hacerce añicos de modo similar y así las cosas siempre siguen apareciendo casos parecidos.
En este caso, el lamentable hecho se produjo en algún paraje de Inglaterra. Apenas unas pocas horas después de sacar esta bella máquina de la concesionaria, el pobre hombre tuvo un percance que será sencillamente difícil de olvidar y por muchos motivos.
Lo bueno (si es que se le puede encontrar algo bueno a esta situación) es que si lo que quería era tener un convertible, ahora lo ha conseguido. Juego de palabras más o palabras menos (o broma de mal gusto, si lo prefieren), lo concreto (y lamentable por cierto) es que por algún motivo hasta ahora desconocido, el dueño de este Ferrari 458 Italia no pudo controlar el auto y culminó su derrotero incrustado justo debajo de un camión con las tremendas consecuencias a la vista de todos.
¿Problemas de freno? ¿simple y sencilla distracción? ¿Una detención imprevista del camión que circulaba adelante? Vaya uno a saber lo que finalmente ha sucedido… pero ha sucedido y ha sido muy grave.

Por supuesto que, además del tremendo choque y los grandes daños del auto, nos ocupamos del conductor (lo verdaderamente importante en este caso). El hombre sufrió graves heridas (en realidad sufrió una complicada aneurisma, que es en definitiva la dilatación de vasos sanguíneos. Algo muy complicado) y para poder retirarlo del habitáculo del Ferrari se hizo necesaria la temeraria intervención de los bomberos tal como era de imaginarse. El dueño del auto ha sido derivado a un hospital cercano e internado en terapia intensiva, siguiendo en observación.

¿Qué decir del auto? ¿Importa realmente? Ahí está todo a la vista… una verdadera pena por cierto, ya que ha quedado en un estado francamente lamentable y recuperarlo será simplemente una tarea titánica, por no decir imposible.
De este modo se agrega, y muy a nuestro pesar, una nueva página a esta interminable historia de accidentes lamentables de autos fenomenales, no será ni la primera ni la última vez que suceda. Atrás queda en esta oportunidad la preocupación por el auto y sus daños, pasando a privar la preocupación por quien se encontraba al volante de un auto que ha quedado prácticamente seccionado como si un gigantesco abrelatas lo atravesara de lado a lado. Todo ha sido una pena.