Ferrari impide que Pininfarina fabrique el nuevo Lancia Stratos

Es sabido que no todo es color de rosas en esta vida. Tras la enorme e impactante emoción recibida hace ya un largo rato al enterarnos de la llegada de la nueva generación del mítico Lancia Stratos, ahora todo parece desmoronarse como un frágil castillo de naipes o desvanecerse en el aire como una pompa de jabón. Nunca pudimos llegar a imaginar lo que se está dando por estas horas: el proyecto para la fabricación del nuevo y fenomenal Lancia Stratos ha encontrado un inesperado (¿realmente es inesperado?) escollo para que todo salga de acuerdo a lo planeado y ese escollo tiene como epicentro a la mismísima marca italiana Ferrari.
La cosa venía de maravillas y Michael Stoschek, cabeza del proyecto, había logrado acumular hasta el momento ni más ni menos que 40 pedidos por el Lancia Stratos (entregaron el primer One-Off). Si a eso le sumamos el costo estimado de unos 400.000 Euros por unidad del modelo, el negocio era más que perfecto, pero ahora todo se debe empezar prácticamente de cero. Es que Stoschek se ve de buenas a primeras imposibilitado de llevar adelante el proyecto tal como estaba estipulado por expresas directivas (léase: prohibición) de Ferrari.
La casa del Cavallino Rampante he hecho gala de su tremenda influencia sobre Pininfarina (quien fabricaría el auto para los clientes) y ha bajado el pulgar sin miramientos.

Por estas horas no estará demás recordar que fue el propio Luca di Montezemolo uno de los primeros en testear al nuevo Lancia Stratos, declarando luego sólo palabras elogiosas (y con creces) hacia el modelo, por lo que ahora realmente llama la atención este cambio de actitud (algo que definitivamente no deja muy bien parada a Ferrari).
No se sabe el motivo por el cual Ferrari prohibe a Pininfarina y a Stoschek continuar con el proyecto obligándolos a buscar otras alternativas. Tal vez sea un tema que viene de la mano de una cuestión de imagen o bien de simple celos por la competencia, pero lo concreto es que este pequeño deportivo basado en chasis de Ferrari F360 o bien F430, debe replantearse de una vez por todas.

Vaya uno a saber de qué manera se las arreglarán en lo inmediato para satisfacer la demanda de esos 40 iniciales clientes que ya han encargado el auto tal cual ya se lo conoce, basado en esos autos de Ferrari. Michael Stoschek deberá ponerse ahora manos a la obra de inmediato para lograr conseguir un nuevo carrocero que nada tenga que ver con Ferrari. Recién allí, se sabrá de qué modo continúa esta historia que ha aportado un capítulo que nadie esperaba.