Ferrari FXX K… con detalles en rosa

Ferrari FXX K Rosa - 1

Posiblemente, al ver las imágenes de este extraño ejemplar sobre ruedas, te hayan dado ganas de matar (figuradamente, claro) a su responsable. A mí, al menos, eso mismo es lo que me ha sucedido ni bien me topé con este verdadero sacrilegio que ha sido posible gracias al capricho de un tal Simon Yin, que aduce ser un artista chino lleno de dinero que puede darse estos dudosos (por meras cuestiones de gusto) lujos. Ojo que nadie le quita el derecho a hacerlo, claro, pero vamos… que echar a “perder” un espectacular Ferrari (porque para mí de eso se trata, de echar a perder) de este modo, da dolores de estómago y de cabeza.

Como sea, a este muchacho chino se le vino en ganas llevarse a su garaje personal este Ferrari FXX K y transformarlo en una de sus peores creaciones (de hecho, dicho sea de paso, jamás vi ninguna de sus películas). Dicen que para muestra basta tan sólo un botón y, entonces, a los hechos me remito: ahí tenés al Ferrari FXX K negro rabioso al que el bueno de Yin ha decidido caprichosamente agregarle unos detalles en rosa que, según mi modesta opinión, le quedan de terror.

Ferrari FXX K Rosa - 2

Las características y prestaciones de este auto lo hacen uno de los más formidables y espectaculares que deben existir sobre la faz de la Tierra. No en vano este Ferrari es capaz de entregar la friolera de 1.050 CV de potencia como si nada fueran gracias a su mecánica híbrida V12 HY-KERS y a su infernal aerodinámica que le genera 540 kilogramos de apoyo en las curvas, pero… sea como sea, ya nada será igual si este hombre se atreve a dar unas vueltas por allí a bordo de esta bestia negra y… rosa. No señor, hay cosas que -definitivamente- no se hacen. Jamás. Esta es precisamente una de ellas. Vos seguramente estarás pensando: ¿envidia por no poder tener un Ferrari así? Va la respuesta: envidia por el Ferrari, sí. Pero por un Ferrari negro y rosa, no.

Y a todo ésto, hay algo peor para este caso: de este Ferrari tan sólo se han fabricado 40 unidades y el bueno deSimon Yin… ya ha estropeado una. ¿Vos de qué lado estás?