Un Ferrari 599GTB y un accidente muy particular

Ferrari 599 GTB

La noticia la ha difundido el diario ABC en su edición sevillana y hace referencia a un curioso accidente, uno de esos que bien podrían haber sigo registrados o inmortalizados en uno de esos films de acción que tanto nos gustan. Es que el hecho ha tenido de todo y eso ha incluído un final violento para las acciones. De entrada nomás nada hacía pensar que la cosa iba a terminar como ha terminado. Una advertencia policial como tantas otras que se hacen diariamente para controlar y ordenar el tránsito derivó en una escena digna de Hollywood.
El conductor de este impresionante Ferrari 599GTB no llevaba colocado el cinturón de seguridad y un agente policial se lo quiso advertir mientras se encontraba detenido en el semáforo. Lejos de tomar el consejo y temiendo vaya uno a saber qué cosa, el dueño del auto italiano se decidió a sentir toda la potencia que el motor de su Ferrari podía entregarle y así las cosas aceleró a más no poder…

El impresionante V12 y sus generosos 620 CV de potencia hicieron lo suyo y marcaron la enorme diferencia con el auto de la policía que nada pudo hacer para darle alcance. Era de suponer claro está y entonces había que poner en práctica un plan B. Desde la unidad policial se advirtió a otras unidades y se pidió un refuerzo, el cual llegó para… provocar el desenlace de la curiosa persecución por las calles de Sevilla.
El tema derivó en una segunda patrulla cruzada en medio de una calle ancha para impedir el paso veloz del Ferrari, cosa que en definitiva no salió tal como se pensaba ya que el auto italiano recibió la orden del pie derecho de su propietario para seguir acelerando a pesar del obstáculo policial. El auto de la policía al ver las endemoniadas intenciones del conductor del Ferrari, se apartó del camino pero el Cavallino Rampante no pudo frenar su derrotero para culminar su loca carrera contra otros autos estacionados en las cercanías de la escena que se estaba desarrollando.
Con la trompa incrustada en uno de los autos, los intentos por dar marcha atrás fueron inútiles y el conductor del Ferrari (que tampoco ha quedado para el remate…) fue inmediatamente detenido. Luego las autoridades comprobaron que no estaba en condiciones de conducir, seguramente bastante alcoholizado.