272 fallas en 1 año para los coches autónomos de Google

COCHE AUTONOMO DE GOOGLE

La conducción autónoma de vehículos es un tema que -sin lugar a dudas- da y seguirá dando muchísima tela para cortar. Los hay -casi en las mismas cantidades y con la misma intensidad- de un lado y del otro: los que toman ésto como un avance y los que (me incluyo) no quieren saber nada de nada con este tipo de cosas. Es cierto que todo va de acuerdo al cristal con que se mire y, en muchos casos, los defensores de la conducción autónoma defienden sus argumentos hablando de comfort y seguridad. Y justamente, creo, esa es la palabra clave en estas cuestiones: seguridad.

Así las cosas, no es menor el hecho de pensar que muchos elementos que aún son probados a bordo de este tipo de vehículos pueden dejar de funcionar o, al menos, no hacerlo del modo esperado, y eso es lo que se ha dado puntualmente con los coches autónomos de Google durante la larga serie de tests que han venido haciendo entre septiembre de 2014 y noviembre de 2015, oportunidades en las que los conductores que probaban todos los sistemas se vieron en la obligación de desconectar el piloto automático de los autos 341 veces a lo largo de los 682.000 kilómetros totales de pruebas realizadas.
Lo más curioso y llamativo es que de todas esas 341 oportunidades en las que se detectó un problema, 272 se debieron pura y exclusivamente a fallas técnicas, problemas que incluyeron lecturas erróneas de parte de algunos sensores, problemas de comunicación e incluso problemas de los llamados sistemas críticos, como por ejemplo la dirección o los frenos.
En todos los casos, se comprobó que tra la alerta emitida por el auto para que el conductor tome nuevamente el control del vehículo, la demora en poder hacerlo promedió los 0,8 segundos.

Otro dato interesante es que también ha quedado demostrado que de esas 272 veces en que falló algo, en 13 oportunidades el retome del control del volante de parte de los conductores a bordo, evitó un choque seguro. También, de acuerdo a lo dicho por los propios ingenieros a cargo, se sabe que los conductores han reaccionado en más de una oportunidad por adelantado sospechando o previendo un inconveniente que de inmediato se produjo.

En resumidas cuentas, este es un tema que -para decirlo en criollo- aún está en pañales y que seguramente llevará mucho tiempo más en poder dejar completamente listo y funcionando de modo absolutamente confiable.