Escultura cinética de BMW: una maravilla

escultura-bmw-01.jpg

El fenómeno del movimiento da origen a lo que se conoce como energía cinética, que no es otra cosa que el trabajo que se necesita para hacer que un cuerpo de una masa dada acelere desde su posición de equilibrio o reposo hasta una velocidad determinada que se busque. Cuando eso se consigue, la energía en la aceleración, el cuerpo mantiene esa energía cinética sin que necesariamente importe el cambio en la rapidez. Un proceso en negativo debería darse para que el objeto realice un movimiento inverso.
En fin, no se si ameritaba una introducción así o no (espero que haya quedado claro…), pero esta escultura “cinética” que la gente de BMW presenta en el museo de Munich es uno de los más claros ejemplos de lo que se puede hacer con la energía cinética y encima da forma a un hermoso automóvil que se comienza a adivinar en principio para definirse mucho más todavía al cabo de unos segundos.

escultura-bmw-02.jpg

Y creo por eso que vale también para este espacio. Después de todo no deja de ser un auto (y de lo más bello…) y entonces compartirán conmigo que habrá que darle unos segundos de nuestra amable atención.
Y si las imágenes de las fotografías son elocuentemente hermosas, ni se imaginan lo que es ver la obra en movimiento.
Centenares de esferas de metal brillante que flotan literalmente en el aire para dar lugar a las más agraciadas figuras que terminan finalmente en un hermoso auto de otros tiempos (y de otra dimensión…).

escultura-bmw-03.jpg

Nos embriaga de alguna manera. Nos maravilla. Nos cautiva. Nos llama la atención. Nos encanta, en el cabal sentido de la palabra, y no se si valía la pena tanta explicación o si simplemente había que mirarla solamente y… admirarla.