El día que Elvis le disparó a un De Tomaso

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Los autos que se pueden encontrar en el Petersen Automotive Museum ubicado en el 6060 del Boulevard Wilshire en California nos pueden deparar muchas y extrañas sensaciones, además de admiración y profunda sorpresa. Ya nos hemos ocupado con anterioridad en Coches 2.0 de algunas joyas de la colección perteneciente a Margie y Robert Petersen, pero ésta me ha llamado particularmente la atención por dos motivos. La primera es que obviamente los autos me encantan sea como sea, de cualquier forma, de cualquier color y este De Tomaso Pantera de 1971 no iba a ser la excepción. La segunda cosa que me llamó la atención fue el nombre de su dueño original: Elvis Presley.
Y entonces como soy fana de los autos y ni que hablar del Rey del Rock’n’roll, me dispuse a indagar un poco más sobre esta belleza amarilla sobre ruedas.
Y la historia no podía dejar de ser de lo más interesante…
Vean si no…

Elvis, ya se sabe, sentía una gran pasión por un par de cosas además de la música: las armas y los autos. Este De Tomaso Pantera de 1.971 sabe (por decirlo de alguna manera) muy bien de esas dos pasiones de Elvis y las huellas y la comprobación de eso aún persisten para contarle al mundo una gran anécdota del Rey del Rock’n’roll.

Resulta que Elvis había adquirido a este auto por un precio (irrelevante para él…) de unos 9.000 dólares y lo había sumado a la larga colección de vehículos en uno de los garages de Graceland, aunque en realidad dicen que este De Tomaso Pantera de 1.971 era un regalo de Elvis para su novia del momento, la actriz Linda Thompson… y puede ser que así haya sido.
Sea como sea, esa no es la anécdota. Lo que nos interesa saber es que en uno de esos famosos arrebatos temperamentales de Elvis un buen día ya harto de que el auto no arrancara extrajo de entre sus ropas una de las tantas armas de fuego que solía portar y le disparó sin miramientos al auto. Su paciencia había acabado y su estado no era ya el mejor, de modo tal que esta reacción no tomó a muchos por sorpresa.
Ese V8 de Ford y los 266 CV de potencia no le respondieron como él deseaba… entonces, lo ajustició…

El De Tomaso Pantera quedó mortalmente herido y sus heridas aún (en el museo) siguen abiertas aunque ya lo haya perdonado a su ex dueño por el daño.
Presley le disparó al aro del volante en dos oportunidades y al piso en una ocasión. Los orificios de las balas nunca más fueron reparados y hoy en día el auto se exhibe en el museo Petersen tal cual como su anterior y famoso dueño lo dejó…
Herido, lastimado, pero único… como Elvis.