Dodge Journey 2008: ver para creer

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Sólamente podría hablar sobre este moderno crossover con adjetivos calificativos. Podría decir que es sugestivo, estilizado, moderno, compacto, robusto, simple, seguro, rendidor y algunas otras virtudes más.
Y podría seguir así. Es que no dan ganas de parar de elogiar a este vehículo que con acento mexicano (será producido en Toluca, México) llegará al mercado de Estados Unidos y Canadá, durante el primer trimestre de 2008.
No es fácil encontrar por dónde empezar. Podría hablar de sus líneas estilizadas, con formas suaves pero con interesantísimas rectas apenas insinuadas a lo largo de todo su cuerpo. Como una bella mujer con su lado duro y con sus caricias siempre disponibles. Así se percibe a la Dodge Journey.
Podría hablarles de su versatilidad y de su excelente habitabilidad, con detalles inesperados para un vehículo de su clase. Con asientos para niños incluídos, con compartimientos “secretos” debajo del asiento del acompañante. La lista, también seguiría eternamente en este caso.
Podría hablar de asientos que se rebaten para conseguir más espacio aún del que trae. Podría hablar de la belleza que irradian sus líneas, de la incomprensible pero satisfactoria conjunción de agresividad y robustez por un lado y de líneas delicadas y sofisticación por el otro. Podría hablar de la posibilidad de que esta moderna 5 plazas se convierta opcionalmente en una 5+2 plazas, dando más lugar a quienes quieren “experimentarla”.
Podría decirles que es un vehículo del que uno no se querría bajar, del que cuesta despedirse. Porque es acogedor, cálido y refleja con toda claridad que (esto es casi una obviedad, pero en algunos vehículos no se da) estuvo pensado desde el hombre hacia fuera. Con esto quiero decir que , todo absolutamente todo en la Dodge Journey que conoceremos en 2008, gira en torno a la figura humana que viaja en su interior. Casi parece que no hay que moverse para acceder a los controles o para conseguir algo dentro del vehículo. Todo está ahí, bien a mano, “abrazando” a sus ocupantes. Todo pareciera estar perfecto allí.
Si ya te habrás dado cuenta, desde el principio, que buscando palabras ante sensaciones que provoca la Journey, intentando resumir una lista que parece interminable de adjetivos que no terminan de pintarla por completo, las palabras no aparecen. Y sólo quedan sensaciones. Placenteras todas.
Y entonces, las palabras, ya no hacen falta.