DeLorean DMC-12: vuelve al futuro

Actualizado (26-01-13):
Que este auto siempre ha dado mucho para hablar y que ha aportado demasiada tela para cortar, eso no lo duda nadie. Desde su irrupción en las pantallas del cine con la legendaria trilogía de las películas de “Volver al futuro” y su saga inolvidable, hasta nuestros días, siempre se las ha arreglado a las mil maravillas para llamarnos la atención. Y… ni siquiera “en su retiro” este auto se conforma. Es que recientemente sus nuevos propietarios se decidieron al darle una nueva cualidad al sensacional DeLorean DMC-12, algo que no muchos (nadie, en realidad) esperaban…
A partir de ahora, además de poder viajar a través del tiempo y el espacio, transportando gente hacia el pasado o hacia el futuro sin el más mínimo inconveniente, puede también circular plácidamente sobre las aguas, lo que no es poco cosa precisamente.

Su dueño se llama Matthew Riese y no ha tenido mejor idea que adaptar lo suficientemente bien al auto en cuestión como para que se transforme en una lancha con ruedas. La demostración inicial no pudo ser más oportuna y llamativa realmente. Riese se animó a “poner a flote” el DeLorean en San Francisco, más concretamente en McCovey Cove, muy cerquita del estadio “AT&T Park” justo en el momento en que se disputaba lo mejor del partido de fútbol americano entre los Giants y los Rockies. Todo el mundo (norteamericano, claro) apuntaba sus miradas atentas al partido hasta que las cámaras de televisión advirtieron al extraño aparato en las aguas cercanas al estadio. De inmediato la transmisión del partido zonal se convirtió en la noticia sobre la aparición del DeLorean acuático. Todo lo demás pasó, definitivamente, a un segundo, segundísimo plano y lo importante pasó a ser el bicho que andaba dando trompos y haciendo cabriolas en el agua. No era para menos…

Semejante engendro acuático tuvo un costo total (hablamos de las adaptaciones necesarias) de 5.600 dólares y los fondos fueron reunidos por el sitio web Kickstarter, de manera que el dueño del auto pudo darse muy tranquilo el gusto de su vida. Bastante versátil y maniobrable se ve en el corto pero tan revelador video que vemos al final de esta nota. Algo divertido, que no pasará a la historia pero que no deja de ser una linda curiosidad para ser disfrutada el fin de semana. Mirá el video…

Nota original:
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Esta vez la realidad superará a la ficción.
Todos los trucos que el director Robert Zemeckis hubiera intentado alguna vez para que en su genial trilogía de “Volver al futuro”, el famoso DeLorean atravesara las barreras del tiempo y el espacio como si nada, están por hacerse realidad.
La década de los ´80, entre otras cosas, nos regaló una aventura fantástica en forma de tres películas inolvidables. En ellas había una “máquina del tiempo” para la que no había límites, ni freno. El DeLorean DMC-12 se convirtió, a partir de entonces, en un verdadero objeto de culto, transformándose casi en un personaje más de la saga de películas. El auto tenía vida propia. Tal es así que se las ha arreglado para (esta vez fuera de la ficción) superar todo tipo de inconvenientes y llegar intacto hasta nuestros días.

No hay en el mundo de los autos una historia como esta.
John DeLorean nunca pensó en esta posibilidad de atravesar el tiempo con sus máquinas y hacerlas invencibles e inmortales. Pues bien, muchos años debieron pasar para que un tal Danny Botkin, actual propietario de la marca, se dedicara primeramente a restaurar los pocos DeLorean que andaban atravesando la barrera del tiempo alrededor del mundo, y luego, comenzara a soñar una aventura mucho más alocada aún…
No podía menos que crear nuevas alternativas dentro del mercado reducido de usuarios de DeLorean. Pensando que sólo se han fabricado 9.000 de éstos, la necesidad de que su negocio no se muriera creció desmesuradamente.

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¿Qué sucedería una vez que se restauraran los únicos 6.500 DMC-12 que quedan? La nada.
¿La nada? Eso no estaba en sus planes. Toda una vida dedicada al “cuidado” de estos autos no se iban a tirar al cesto de papeles.

De su alocada cabeza, surgió la bendita idea de hacer “la gran Zemeckis” . Traería desde el pasado al famoso auto y lo transformaría en un auto del presente, para proyectarlo hacia el futuro.

Y así lo hará.
Para cuando comience 2008 y una vez que se haya liberado de sus compromisos de restauración, comenzará finalmente algo que hasta hace un tiempo parecía descabellado: la producción en serie del DeLorean DMC-12.

Y ya no habrá barrera del tiempo tampoco para él. Esta vez sin trucos. Esta vez sin efectos especiales, el DeLorean volverá al futuro, o si se quiere, llegará al presente.
Y todos querremos subirnos a uno. Y todos querremos viajar por las dimensiones desconocidas. Hacia el pasado para recordarlo. En el presente para revivirlo. Y hacia el futuro para eternizarlo.