Crisis: Volvo reduce su producción

volvo.jpg

La historia muchas veces parece repetirse. ¿Se trata en este caso de un auténtico Deja-Vu o es que simplemente deberíamos estar curados de espanto para entender que los negocios son los negocios y las cosas se manejan así en el mundo de hoy? Ustedes (y con razón) no entenderán nada de lo que estoy tratando de explicar. Les cuento mejor entonces. Volvo, la marca que hasta no hace mucho tiempo vivía una historia de amor con Ford, parece estar destinada al mismo “triste” destino que algunas viejas marcas británicas “víctimas” del mismo accionar por parte de la casa del óvalo azul: la venta. Irremediablemente la venta.

La idea es simple. Se le darán unos cuantos millones en mano a Volvo para que “tire” un tiempo más y mientras Ford se encargará de buscar un digno y justo comprador para la empresa sueca.

Si se tratara de un padre y un hijo, esto tendría saber a un reto de aquellos inolvidables y a castigo. ¿Por qué? simple… Volvo le ha mostrado las cuentas de los tiempos pasados y presente a Ford y la cosa no ha sido de lo más simpática que digamos. Veamos: durante el primer trimestre de 2.007 Volvo le ha entregado a Ford ganancias por 94 millones de dólares y durante el mismo período pero de 2.008 los resultados se han invertido drásticamente ya que los suecos han reportado ante sus “jefes” una pérdida de 151 millones de dólares. Si se hace un raconto y se obtiene el total, se verá que los números de Volvo (y por consiguiente de Ford) dan una pérdida de 1.700 millones de dólares a lo largo de la relación, ante lo que Ford se ha plantado y ya ha dicho basta

Claro que esos números tienen una explicación. En parte debido a un desfavorable cambio de divisas y en gran parte también a unas ventas que no han estado a la altura de las circunstancias. Pero claro, números son números y la cosa parece no dar para más.
Volvo para poder paliar esta tremenda situación en la que se encuentra ha decidido la suspensión de un tercio de los operarios en una de sus plantas, mientras que en la factoría de Tipex se ha optado por un recorte pero en este caso de la producción de vehículos.
Demás está decirlo que las fábricas afectadas producen la mayor parte del catálogo de vehículos de la marca sueca, de modo que la situación bastante compleja ha resultado.

Hay quienes sostienen que esta problemática llevará a una rápida y ejecutiva venta de Volvo, cosa que podría suceder (estimamos) en unos 18 meses.