La crisis y sus nuevas víctimas: los diseñadores

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Quemarse las pestañas estudiando… ¿a quién no le ha sucedido eso? Cuando la pasión se transforma definitivamente en vocación y eso lleva indefectiblemente a estudiar, estudiar y estudiar, se pueden formar profesionales que harán maravillas de lo suyo. Los diseñadores de autos pueden estar dentro de este grupo de gente que se desvive por lo que les gusta y se preparan y perfeccionan durante años para diferenciarse del resto y hacer de sus creaciones algo único e irrepetible.
Durante muchos años todos los estudiantes que se iniciaban en el camino del diseño de vehículos tuvieron como norte un nombre: Chris Bangle, un talentosísimo diseñador que ha hecha maravillas de sus profesión. Y está bien que se pongan ese objetivo, sólo que en los tiempos que corren, elegir la profesión de diseñador de autos no parece ser la más indicada.

Es que así como la crisis financiera y económica internacional ha hecho desastres en materia de pérdida de operarios en las terminales automotrices, reducción de turnos de trabajo, cancelación de modelos y parates en la producción, ha empezado también a causar verdaderos estragos sobre profesionales a los que pocos han dirigido su mirada: los diseñadores de autos.

El diario Los Angeles Times ha hecho un informe revelador al respecto: prácticamente ninguno de los estudiantes que egresaron en este último tiempo de la Escuela de Diseño de Pasadera en California, Estados Unidos, no está encontrando trabajo en la industria automotríz.
La cosa tan pesada está que hasta los mismos profesores universitarios le están recomendando a los alumnos que se dediquen a diseñar cosas que vayan más allá de la industria de los autos. Muchos se están empezando a dedicar al diseño de interiores (de autos) y en especial de butacas ya que las marcas estirarán los rediseños exteriores y sólo se limitarán a cambios necesarios.
Gente como el mismísimo Ralph Pilles, jefe de diseño (estrella) de Chyrsler, también se ha expresado sobre el tema advirtiendo que las plantillas de diseñadores de las diferentes casas automotrices se han visto mermada de manera alarmante. Como muestra basta un botón: Chrysler contaba con 75 diseñadores en el año 2.007 y hoy sólo quedan 15.
No hay mucho más que agregar.