Crimen sobre ruedas: Honda Civic fúnebre

¿Broma de mal gusto? ¿Auténtico crimen sobre ruedas? ¿Dueño inimputable por demencia extrema? Todo eso puede ser… y creo que nos quedamos cortos. Este aparato sencillamente impresentable ha sido visto recientemente en un sector de la ciudad de Ohio, en Estados Unidos, y se está averiguando si es que es un invento creado únicamente para Halloween o si el dueño se lo ha tomado en serio y sale a dar pena dar vueltas por el barrio, subido orgullosamente a este bicho raro como pocos.

Digno invento del Doctor Frankenstein, este auto (¿auto?) tiene retazos de diferentes versiones del Honda Civic. Vean ustedes que hemos visto cosas extrañas en este mundo, pero éste creo que se lleva todos los laureles de principio a fin sin discusiones.
En la trompa tiene algo de Honda Civic de los años 1996/2000 y en la cola muestra retazos de modelos 1988/1991.
Su carrocería ha sido exageradamente (e innecesariamente) alargada, logrando darle verdaderamente aspecto tétrico y casi fantasmagórico, rozando una truculenta similitud con un auto fúnebre.
Tres ejes, seis ruedas y todo accionado por su tracción delantera.
Como idea (siempre tratando de mirarlo con muy buenos ojos) no es mala, pero lo que ha fallado definitivamente es la “hechura”, vale decir que la calidad del producto final es (por decirlo de manera decorosa) más que deficiente, por no decir pésima.

Una cosa hay que reconocerle al mortal que se digna a subirse y conducirlo: en primer lugar, hay que decir que por lo menos el auto hace juego con la casa tremenda que se ve detrás y en segundo término, hay que reconocerle valentía al hombre… no es tarea sencilla mostrarse por ahí sobre este engendro horripilante.

Detalles al margen para completar esta escena dantesca: la rueda delantera izquierda (ver primera foto) está claramente torcida, vaya uno a saber por qué… y la rueda derecha del último eje ha sufrido un desgaste digno de toda preocupación (Hombre! hay un equilibrio defectuoso en este aparato del infierno…).
Así las cosas, todo parecería indicar que el auto aún no ha sido terminado, aunque también habrá que decir que por más que lo culmine… seguirá viéndose bien feo.
De todos modos, ya lo hemos repetido hasta el cansancio: sobre gustos no hay nada escrito… y eso ha quedado más que demostrado. Lo que para unos es bonito (a este auto no le queda bien este término), para otros resultará algo abominable.
¿Ustedes de qué lado están?