Comparativa Mercedes Benz Clase A


Mercedes Benz Clase A: da pelea en dos segmentos

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Desde el título de la nota decimos que el Mercedes Benz Clase A da pelea, eso es innegable dado el alto grado de aceptación casi inmediata que ha recibido por parte del público de entrada. Peor no sólo que da pelea sino que además, debido a la estrategia de la marca alemana, lo hace prácticamente en dos diferentes segmentos de vehículos: vale decir en los segmentos B y C.

Su nicho natural es el del segmento B, claro está y allí (a fuerza de sus características generales) rivaliza con otros similares en el mercado de manera más que entendible. Hablamos de autos tales como el Mini Cooper, el Volkswagen New Beetle y el Audi A2. Sin embargo esas características no han impedido que la marca alemana que lo fabrica, lo ubique también en competencia directa con autos de Turismo del segmento C del mercado (tal vez de manera forzada), dentro de los cuales podemos nombrar como puntas de lanza a autos como el BMW Serie 1 y el Audi A3.

El Mercedes Benz Clase A es el primer auto en utilizar el sistema de control de estabilidad, cosa que se aplicó a la totalidad de los modelos de la primera generación (a muchos hubo que llamarlos a revisión) debido a problemas (graves) de tenida desde las primeras entregas. El problema radicaba en falencias a la hora de transitar en forma de “S” violenta, cosa que denotaba una gran falla en la estabilidad (con serios riesgos de vuelco) en el auto.
Todas las variantes del Clase A salieron con cuatro cilindros en línea. Desde la primera generación (1.997-2.005) los motores han sido los siguientes: 1.4 litros con 82 CV de potencia; 1.6 litros con 102 CV; 1.9 litros con 125 CV y un 2.1 litros turbocompresor con 140 CV, en todos los casos nafteros. Mientras que por el lado del motor diesel fue un 1.7 litros turbocompresor, inyección directa del tipo common-rail, que podía llegar a 60, 75, 90 y 95 CV.

En 2.001 hubo un restyling que tuvo como punto más destacado el cambio de longitud del vehículo y mayor espacio en el interior.
Para la segunda generación se agregó la opción de tres puertas con un nuevo restyling (sobre todo en la parte trasera) y los motores han sido: 1.5 litros con 95 CV; 1.7 litros con 116 CV y un 2.0 litros dividido en dos variantes; una atmosférica con 136 CV de potencia y otra con turbocompresor con 193 CV, en todos los casos a nafta. En lo que respecta a las opciones diesel, el motor es de 2.0 litros, también con inyección directa common-rail en tres variantes de 82, 109 y 140 CV de potencia.