Cómo destruír su auto y vivir para contarlo

Un signo de los tiempos que vivimos, la falta de tiempo, el salvaje y descontrolado apuro por llegar. A donde sea. Como sea. Pero ya. Ayer mismo si fuera posible.
Todo rápido. Todo a altísima velocidad, sin tiempo para pensar. Sin chances de dejar pensar a los demás.

accidente-2.jpg

Y así cada día. Cada regreso al hogar. Cada viaje de vacaciones. Cada vuelta a casa luego de una noche de fiesta.
Muchas veces todo sale bien.
Pero otras… no estaría tan seguro

Hay quienes han logrado cosas increíbles. Si alguna vez alguien te lo contara, seguramente lo tratarías de fabulador, de mentiroso. Pero por suerte, y para hacer justicia con aquel juglar que te relató semejantes historias cayendo en la desgracia de ser llamado “versero” sistemáticamente, te mostramos algunas de esas proezas y hazañas increíbles.

Lo mejor es que los protagonistas involuntarios de estas escenas, vivieron para contarlo. Y, a juzgar por la gravedad de los hechos, no es poco que lo hayan logrado.

accidente-1.jpg

Se dice que una vez, un caballero venía del super discutiendo con su esposa a causa de lo extenso de la cuenta de las compras… Alguien me contó que los dos desaparecieron por un rato… otros me diejron que nunca más los volvieron a ver.

accidente-3.jpg

Otros, han visto a alguien que en una de las jornadas más calurosas de la historia no pudo resistir la tentación de zambullirse en su piscina… sólo que olvidó dejar su camioneta afuera…

accidente-4.jpg

También se supo de alguien que había conseguido obtener su registro de conducir esa misma tarde y al llegar a su casa olvidó cómo se hacía para entrar su coche en el garage.
Los testimonios de los testigos aseguran que por poco logra su cometido…

accidente-5.jpg

Y finalmente, alguien me contó que haciendo tantos planes para los días de vacaciones, a un tipo se le olvidó frenar en el muelle, pero, ¿qué más da? Después de todo ya estaba sobre su yate…

Hay quienes dicen que todo esto nunca sucedió…
Hay otros que comentan que todo fue exagerado, que no todo fue tan así…

Y hay quienes pueden contar… cómo se hace para destruír su auto y vivir para contarlo.