Citroën C-Zero en España: planean vender 4.000 unidades hasta 2015

La proliferación de los autos eléctricos en todas sus variantes se está transformando poco a poco, paulatinamente, en algo francamente común en el territorio del continente europeo. La constante aparición de diferentes modelos de las distintas marcas hacen que la cosa se tome en serio y que pisen fuerte en el mercado automotriz sólo depende de dos cosas que aún son en cierta medida asignaturas pendientes: en primer lugar el precio de los autos eléctricos y en segundo lugar la infraestructura necesaria para poder circular con los mismos.
Todo eso se está empezando a revisar y a poner como prioridad de cara al futuro y es por ésto que las marcas ya pueden ir haciendo sus previsiones a futuro en lo que hace a las ventas esperadas.
En el caso que nos ocupa, queda a las claras que esos dos factores de los que hablábamos al principio de la nota, son determinantes a la hora de ver los autos de este tipo en las calles. Hablamos en esta oportunidad del Citroën C-Zero y sus perspectivas en el mercado automotriz español antes de su futuro lanzamiento.
Las previsiones de venta de este modelo que la casa francesa de los Diapasones ofrecerá en España y que es un derivado directo del conocido Mitsubishi i-MIEV, no son tan buenas como se podría llegar a pensar y el motivo (una vez más) es ni más ni menos que su precio.
El Citroën C-Zero costará en el mercado español la suma de 29.000 Euros libres de todo tipo de impuestos, cifra que resulta excesivamente alta tratándose de un auto eléctrico que apenas si contará con una autonomía de 130 kilómetros para recorrer sin recarga (la velocidad máxima del Citroën C-Zero es también de 130 km/h.).
Su costo es lo que hace prever que desde su lanzamiento, pautado para el año 2011, hasta bien entrado el año 2015 se llegarán a vender tan sólo 4.000 unidades del modelo en cuestión.
Según sea el cristal con el que se mire ésto puede ser bueno o no tanto: son muchas unidades dadas sus características y su precio, pero muy pocas, habrá que decir, para un mercado que se supone debe ir creciendo mucho más rápido de lo que lo está haciendo.

Es de suponer también que con el paso del tiempo, se llegará a un volumen de ventas entre las diferentes marcas y se conseguirá un avance de la tecnología tal que eso podría (debería en realidad) traducirse en un sensible y marcado descenso en los precios y de esa manera poder vender mucho más que tan sólo 4.000 unidades.