China: Un autobús que solucionaría muchos problemas

La importancia vital que han cobrado los vehículos eléctricos en los últimos tiempos muestra a las claras la urgente necesidad de encontrar de una manera u otra soluciones a los perjudiciales ruidos molestos y contaminación ambiental en este bendito planeta en el que (sobre)vivimos. En diferentes partes del planeta las búsquedas adquieren de un momento a otro, matices bien diferentes y, en gran parte motivadas por la falta de espacio, algunas sociedades planifican a destajo soluciones posibles a los inconvenientes.

Tal es el caso de China, el país con mayor cantidad de habitantes y mayor densidad de población del mundo. China busca a diario reducir los alcances de las consecuencias graves que provoca tanta cantidad de gente y un tráfico vehicular que se parece muchísimo al mismísimo infierno.

Lugar es lo que falta, principalmente, (y no sólo en China, por supuesto) por eso es que se ha puesto en marcha un muy interesante proyecto que centra su mirada en el transporte público de pasajeros. La idea es la de poder llegar a conseguir la instalación de una red adecuada de vías y lugares de detención y repostaje para lo que serían los autobuses del futuro (ver ilustración que encabeza esta nota).

Se trata de vehículos públicos masivos y de un tamaño y una concepción que sorprenderán a más de uno.

Será básicamente un vehículo gigantesco, cruza perfecta entre un micro de gran porte y un moderno tren ciudadano, que circularía de manera elevada sobre los autos de la ciudad. Claro que este fantasioso proyecto tiene sus complicaciones ya que habría que adaptar kilómetros y kilómetros de vías para su correcta circulación como así también generar estaciones especiales (elevadas sobre el nivel de la calle, por supuesto) para que los pasajeros puedan acceder a este tipo de vehículos sin el más mínimo inconveniente.

Estos modernos y masivos autobuses chinos podrían circular a una velocidad de 40 km/h. y tendrían una capacidad de 1.200 pasajeros, nada más y nada menos. Los encargados del proyectos sostienen (creemos que con bastante razón) que los embotellamientos de tránsito podrían reducirse de buenas a primeras entre un 25 y un 30%.
Otro tema crucial y no poco importante es el de la recarga de las baterías de estos novedosos autobuses elevados. Se comenta que las estaciones de carga estarían ubicadas en las mismas paradas en donde suban y bajen los pasajeros, aunque además se estima que los vehículos tendrían células solares para recibir energía en sus techos.
Novedoso y, fundamentalmente inteligente y sumamente útil.