Casos de aceleración súbita de Toyota: ¿error humano?

Cuánta agua ha corrido bajo el puente… cuánta sangre que ha llegado al río… cuánta tela para cortar ha dado este tema… Los casos de accidentes producidos y denunciados fundamentalmente en los Estados Unidos y de los que ha sido blanco la casa japonesa Toyota, se han contado por centenares, o mejor dicho, miles… Han sido 3.000 exactamente las denuncias recibidas en contra de Toyota por el tan mentado caso de las aceleraciones inesperadas, cosa que además le ha valido una durísima sanción en el gran país del norte, pero… ¿qué sucedería si se llegara a comprobar y demostrar que la cosa no ha sido tal como se ha planteado desde un principio? ¿qué sucedería si se llegara a descubrír que el caso ha sido deliberadamente “inflado” y que en gran medida, en muchos de esos casos, el error humano ha sido la gran causa de los accidentes?

Pues bien, hace apenas unas horas se ha comenzado a escribir un nuevo y duro capítulo de esta novela de las aceleraciones imprevistas y descontroladas de varios de los modelos de Toyota en los Estados Unidos. El caso es que el Departamento de Transporte de los Estados Unidos se ha tomado el tiempo de analizar minuciosamente la filmación de cada una de las cámaras de seguridad, las grabadoras de datos de los vehículos accidentados, cuyos usuarios argumentaban que ante la aceleración repentina y fuera de control de sus autos, mientras ellos se desesperaban apretando el pedal de freno, el auto no respondía provocándose el posterior accidente. Casos idénticos ha habido a montones (3.000 como ya hemos dicho), de los cuales 75 habrían culminado en accidentes con víctimas fatales.
Las conclusiones de los análisis de las diferentes grabadoras ha arrojado resultados y conclusiones inesperadas: el error humano de los conductores ha sido en gran medida y en la mayoría de los casos, el principal factor por el que el accidente se llegó a producir.

De todos los casos hay uno que sí, efectivamente, se debió a una falla en el sistema del acelerador, pero en el resto o por lo menos en muchísimos de ellos, la responsabilidad directa de Toyota ahora debe comprobarse.

Los análisis de las grabadoras arrojan como resultado que mientras los usuarios argumentaban que ante las imprevistas aceleraciones de sus autos, al pisar el freno, el vehículo no respondía; en realidad lo que había sucedido era que lo que seguían apretando era el pedal del acelerador a fondo, de modo que difícil era entonces que el auto frenara…
Las investigaciones siguen su marcha y están en curso, pero de antemano bien podría llegar a asegurarse que los casos con responsabilidad directa y exclusiva de Toyota han sido muy exagerados.
Sea lo que sea, que se haga justicia.