Bertone contrató al diseñador Jason Castriota

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Dicen por ahí que un buen Currículum Vitae ayuda a conseguir buenos empleos. También se comenta que no hace falta poner decenas y decenas de trabajos, sino que con unos pocos (mientras sean buenos) basta y sobra. Ah… y también algo fundamental es tener buena presencia y no ser ni excesivamente joven ni tan veterano como para estar cerca del retiro.
Bueno… parece que a la mesa de la gente de Bertone ha llegado un C.V. que reune más de una de estas condiciones indispensables y al elegido seguramente le cambiará la vida…

Y vaya si le cambiará la vida… el elegido para el puesto que buscaba denodadamente Bertone es Jason Castriota (foto), un joven norteamericano (estadounidense) de 34 años que luego de trabajar incansablemente durante unos largos años en Pininfarina había decidido cambiar de aire y dedicarse a la consultoría (¿qué pensaban? ¿Qué se iba a poner a manejar un remis?) cuando de repente escuchó que sonaba su celular para terminar escuchando un llamado que dividirá su vida indudablemente en dos.
Se trataba del llamado de la gente de Bertone, convocándolo para que se haga cargo de una vez por todas del Departamento de Diseño del mítico carrocero italiano. Lindo dolor de cabeza para Castriota, pero lindo de verdad… Después de todo si tuvo el talento suficiente para crear maravillas como el Maserati Gran Turismo, el Birdcage, el Ferrari 599 GTB Fiorano, el P4/5 y el inimitable e inigualable Rolls Royce Hyperion, ¿por qué no habría de animarse con este nuevo desafío?

Y…¿cuál es el desafío? se preguntarán: nada sencillo por cierto… el de rejuvenecer y modernizar al mítico carrocero italiano y además proyectar con su sello tan particular nuevos modelos destinados a mercados tan disímiles como Rusia, India y China, todos lugares en donde Bertone quiere comenzar a pisar fuerte ayudando a marcas locales e ignotas desprovistas de toda identidad, dándoles su toque distintivo.

Menuda tarea la del joven Jason Castriota… pero como siempre, él la ha aceptado y su trabajo, claro, no pasará inadvertido.