Bentley State Limousine 2002: Dios conduzca a la Reina

bentley-1.jpg

Bentley se ha podido dar uno de esos gustos que saben a revancha y luego de varios años de estar a la sombra de Daimler o Rolls Royce se ha graduado como el auto que desde hace un tiempo elige la Reina de Inglaterra para dar sus paseítos dominicales por los barrios londinenses saludando desde atrás de un vidrio blindado a su gente, ese pueblo que tanto ama pero al que no se acerca jamás.

Su Majestad la Reina Isabel II de Inglaterra recibió durante el Jubileo del año 2.002 como obsequio los dos únicos ejemplares que existen del magnífico Bentley State Limousine un impresionante vehículo que está basado en el Bentley Arnage pero que en definitiva nada tiene que ver con aquel y cuenta con enormes difirencias con el auto de origen.

bentley-2.jpg

La carrocería diseñada por la misma gente de Bentley y construída por los carroceros de su departamento de personalización Mulliner tiene un aspecto muy característico y por demás británico, siendo la mejor representación de lo que un auto que transporte a la Reina de Inglaterra debe ser.

Otro aspecto por demás llamativo es el habitáculo de la Reina. Al ingresar la impresión se apodera de nosotros ya que unas puertas suicida mucho más grandes que las que podría tener el auto original se despliegan para dar paso a su Majestad hacia un interior que resultará francamente inolvidable. Allí todo hace acordar al mismísimo Palacio de Buckingham. Digo esto por la enorme amplitud, comodidad y lujo. Y sí señores… si esta buena mujer está acostumbrada a recorrer los interminables corredores del palacio sin ninguna otra cosa que hacer, el auto no podía ser menos. Allí dentro podrá hacer todo lo que se le antoje (y antojos me imagino habrá tenido más de uno a lo largo de todos estos años…) incluso puede viajar con toda tranquilidad ya que el piso del Bentley State Limousine está preparado para soportar explosiones, los vidrios son totalmente blindados y el habitáculo es de los más hermético que se haya podido ver.

bentley-3.jpg

¡Y a este bicho hay que moverlo!
Las cuatro toneladas de peso de esta hermosa limusina británica son movidas por un potente motor V8 de 6,75 litros y 400 CV de potencia.
Si bien ha sido un vistazo sin mucho detalle, ahora podemos conocerlo (y disfrutarlo…) un poco más.