Aston Martin en peligro

Las cosas no andan nada bien para la legendaria marca inglesa Aston Martin. No están solos, claro está, pero en el caso de la marca llama mucho la atención y preocupa ya que nadie querría verla desaparecer así nomás, como si nada.
No son pocos los malabares que está haciendo la compañía para no dejar de existir y no seguir penando en el mercado automotríz.
No está sencilla la cosa para ellos. En recientes declaraciones efectuadas en oportunidad de celebrarse el Salón del Automóvil de París, Ulrich Bez, CEO de la compañía, dijo que hay muchas ofertas por Aston Martin pero que no está en los planes de la casa ponerla en venta (por lo menos a corto plazo). Declaraciones muy contradictorias si las hay, estas palabras no hacen más que agregar más confusión al presente de la marca.

Lo notable (y nada extraño por cierto) es que apenas unos días después de haber hecho estas declaraciones en París, fue el mismo CEO de la marca quien dijo que a Aston Martin le resultará muy complicado seguir con vida si no aparece de inmediato alguien con una cuenta bancaria descomunal. De lo contario (y ésto sí, a muy corto plazo) la vida de la marca británica está realmente en serio riesgo.

Hay varios temas, pero a los amantes de los autos más que los negocios y los millones, les salta primero a la vista una cosa: si bien los diferentes modelos de la casa son realmente una belleza tras otra, no escapa a nadie que en directa comparación con otros autos de la competencia, los Aston Martin actuales están unos cuantos pasos atrás, por lo menos en lo que hace a tecnología. Para ejemplo basta un botón: el fenomenal Aston Martin Vanquish es una uto digno de toda admiración, una joya, pero… así las cosas por ejemplo diremos que si se lo pone a la par de un muy fuerte rival como lo es el Ferrari F12 Berlinetta, el auto inglés queda muy relegado. Y hay un detalle más: los dos autos cuestan más o menos lo mismo…
Deberá entonces la marca ajustar muchas clavijas y apretar muchas tuercas en esta intrincada maquinaria que hará que el plan de rescate (por decirlo de alguna manera) funciones bien o no.
La encrucijada es simple de decir, pero harto complicada de resolver: un modelo sensacional como el Vanquish necesita de manera urgente una gran actualización, pero… la marca debería destinar ese dinero para “simplemente” subsistir y no caer en el intento.
¿Qué harán?