Fui anhelado, soy recordado, seré histórico y coleccionado

fitito

Las personas no pasan por la vida porque sí…
Hay quienes dicen que se vive y se muere para dejar en este mundo un buen nombre y eso es precisamente lo que ha hecho la persona que escribió las líneas que siguen a continuación…
Hace muchos años conocí a David Héctor Alhadeff, un buen hombre, un gran amigo… el padre de mi gran amigo y las vueltas de la vida quisieron que hoy ya no esté entre nosotros, pero claro, sólo mueren quienes no fueron amados y son olvidados, por lo tanto el amigo David vive en quienes quedaron y también en las bellas cosas que sabía escribir.
A continuación, comparto con todos los lectores de Coches 2.0 unas líneas que salieron de su entrañable sensibilidad y que, de paso, hablan de manera magistral algo que nos puede interesar en este espacio.
David decía así…

«Fui anhelado, soy recordado, seré histórico y coleccionado» por David Alhadeff

Pertenezco a una franja que supo enamorar a una generación, que llego a tenerme, mimarme y ahora me recuerda como el primer amor.
Me ansiaron, acariciaron, protegieron y defendieron ante otros parientes mas crecidos que yo.
Consumí el mejor aceite, bebí el agua mas purificada, la grasa en mis arterias no me producía colesterol.
Mi comida preferida fue siempre súper, a veces la económica hizo que fuese común, pero siempre la agradecí.
Andaba sobre elementos de goma, eso si, que fuese de marcas de moda.
Para mi vestuario interior usaba lo que ahora llaman cuero ecológico, entonces era solo cuerina, casi siempre color suela.
Para el exterior, el blanco cremoso o el verde oliva me lucían bien.
Mis redondos ojos claros necesitan el crepúsculo para encenderse, el rojo era mi color posterior.
En verano sufría tanto el calor que levantaban mi parte final, entonces tomaba una extraña posición, audaz para aquellos años.
Acompañe a muchos en veraneos a Mar del Plata, donde lucían tenerme de compañero.
Hoy ya no somos muchos los que caminamos las calles, algunos han donado órganos para que otros podamos vivir.
Nuestro INCUCAI no se ha detenido durante años, algo nuestro es parte de algún hermano.
Muchos debieron aceptar tener otras redondeces, pero varios le somos fieles a aquellas formas. Ver en nosotros a la primera novia, la que no se olvida.
Para otros seguiremos para ilustrar las décadas del fulgor, los 60 y 70 de siglo veinte, nos verán como piezas de colección.
Es que desde el año 1982 no ha nacido ninguno de nosotros y hemos envejecido.
Solo falta revelar mi nombre y seudónimo con el que me conocen: Soy el Fiat 600, “Fitito” para los amigos.

Mi agradecimiento a Coches 2.0 por permitirme compartir esto con ustedes…